Qué son las carillas dentales

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Cada vez más nos preocupa más el tema estético y tener una bonita sonrisa está cobrando adeptos a marchas forzadas. Lucir una estupenda dentadura y que sea sana es algo muy valorado actualmente. Es por eso que, además de tener una correcta higiene bucodental es preciso acudir al especialista para corregir los pequeños problemas que puedan ir surgiendo. Desde Clínica Dental Dr. Montané os daremos una explicación sobre qué son las carillas dentales y su uso.

Las carillas dentales o también conocidas como facetas dentales son unas láminas que se pegan en la parte externa de los dientes mediante una resina especial. Casi se podría decir que se asemejarían a una “pegatina” para mejorar el aspecto de la dentadura. Es por esta acción que cabe decir que es, por lo tanto, un tratamiento de tipo meramente estético y que ayuda a las personas a lograr una dentadura bonita, ya sea a nivel de necesidad (roturas de dientes o desviaciones) o por querer lucir la mejor de las sonrisas.

No podemos dejar de obviar que ponerse unas carillas dentales no nos puede permitir el dejar de lado la salud bucodental. Es más, antes de ponerse a pensar en temas estéticos se tiene que tener una estupenda salud dental porque siempre estaremos a tiempo de mejorar la sonrisa. Si tuviéramos que definir los principales usos de las carillas dentales serían los siguientes:

  1. Corrección de la forma dental.
  2. Agrandar el tamaño de los dientes.
  3. Cubrir dientes fracturados.
  4. Cubrir espacios interdentales.
  5. Blanqueamiento dental.

¿Cómo se ponen las carillas dentales?

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Si uno se decide por colocarse las carillas dentales debe tener en cuenta una serie de premisas. Estas carillas se clasifican en dos tipologías en base a la composición en que sean elaboradas, es decir, de porcelana o composite. Las de porcelana son las que precisan de una elaboración más recurrente por lo que deben ser hechas en un laboratorio y colocadas con posterioridad sobre cada diente. En cambio, si se decanta por las carillas de composite, éstas se confeccionan directamente sobre el diente aplicando dicho material y dándole la forma deseada.

Si tuviéramos que describir con más profundidad los dos tipos de carillas para que la decisión sobre su colocación sea la solicitada, aquí os damos unas cuantas indicaciones para aclarar el tema.

Carillas de composite: Se distinguen por ser rápidas y fáciles de colocar, además de que si se dañan son asequibles y sencillas de reparar. Son más económicas pero claro, también la calidad es inferior a las de porcelana. Se realizan directamente sobre los dientes con una resina muy parecida a la que se utiliza para realizar los empastes.

Carillas de porcelana: A diferencia de las anteriores, las carillas de porcelana ofrecen unos resultados duraderos y, estéticamente hablando, de un efecto llamativo e increíble. Ya que mantienen su color durante un periodo de tiempo más prolongado y con ello evitar acudir al dentista más continuamente para su mantenimiento.

Para obtener unos resultados increíbles con las carillas dentales se debe considerar que el tiempo estimado de duración de dicho tratamiento oscila entre 2 y 3 visitas al dentista. En una primera toma de contacto hay que ser consciente de lo que uno desea conseguir con estas carillas y exponerlo bien al especialista. Éste se encargará de hacerte un análisis profundo del estado de tu dentadura y te ofrecerá las opciones más adecuadas en cada caso. Refiriéndonos a lo anteriormente comentado, si se opta por las carillas de composite es probable que se puedan colocar y terminar en la segunda visita. Por el contrario, si se eligen las carillas de porcelana, se debe precisar que se precisen de más de un par de visitas al odontólogo para conseguir el éxito del tratamiento dental.

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Deteniéndonos en las carillas de porcelana es preciso decir que en la segunda sesión con el dentista se le efectuarán las medidas de los dientes para obtener los moldes, se le tallarán los dientes para igualarlos (sólo un poco) y, en ocasiones, practicarle alguna radiografía. Con todos estos actos ya se tendrá todo lo necesario para que el laboratorio se disponga a fabricar las carillas deseadas. Todo de una manera totalmente personalizada y ajustada al tamaño de su dentadura.

Ya en una tercera ocasión es cuando se efectúa el proceso de colocar las carillas de porcelana. Con una preparación de los dientes que se desean cubrir y con la aplicación de la resina, poniendo, por último, las carillas para que se queden fijas en cada diente.