Diez reglas básicas para tener un buena dentadura

Diez reglas básicas para tener un buena dentadura

Los dientes nos ayudan a masticar y procesar los alimentos, a hablar, a disponer de una bonita sonrisa, a tantas cosas, que si éstos no se cuidan y mantienen de la manera correcta entonces pueden ser motivos de problemas y enfermedades que afecten al resto de nuestro cuerpo. En Clínica Dental Dr. Montané os queremos proporcionar diez reglas básicas para tener una buena dentadura.

Consejos para tener una buena dentadura

  1. Evitar alimentos y bebidas que oscurezcan y dañen tus dientes. Ejemplos como el café, té, zumos industriales, el tabaco..etc. Si se abusa de ellos no se puede tener una dentadura en perfecto estado tanto interior como externamente. Una solución pero que no es la definitiva es la de cepillarse los dientes inmediatamente después de haber consumido estos productos y usar un blanqueador dental. Aunque lo más recomendable es acudir al especialista de una manera periódica. Un truco: comer una manzana o fresas además de frescor, te ayudarán a limpiar tu dentadura.
  2. Uno de los grandes olvidados a la hora de lavarse los dientes es el cepillo que usamos. Es recomendable cambiarlo cada 3 meses o cuando veamos que las cerdas estén desgastadas porque no nos darán el servicio que se precisa. Y si tenemos que hablar de olvidados hay que hacer mención a la lengua. Aparte de cepillar los dientes hay que pasarle a este órgano un toque de cepillo por las mañanas, para eliminar los posibles restos de placa bacteriana que se le hayan formado. Una de las causas del mal aliento bucal es la acumulación de bacterias en la lengua.
  3. En el punto 1 lo hemos mencionado pero aquí les damos la importancia que se merecen. Son los denominados alimentos “escoba” o limpiadores. Son alimentos duros y crujientes que son buenos aliados de las limpiezas dentales. Manzanas, zanahorias, apio o fresas. Además de ayudarnos a nivel bucal también son productos excelentes para una dieta sana y equilibrada.
  4. Tener unos buenos hábitos de salud bucodental, acudir al dentista con frecuencia y estar atentos a cualquier atisbo de problemas también es un punto fundamental para lograr esa sonrisa que se desea. Es cuestión de actitud y constancia.
  5. Si las visitas al dentista no pueden ser todo lo que deberían por cuestiones de tiempo entonces el cepillarse los dientes con bicarbonato de sodio una vez por semana logrará hacer desaparecer manchas y blanquear la dentadura. Usando el bicarbonato como el dentífrico semanalmente se pueden lograr unos buenos resultados pero no conviene abusar.
  6. A la hora de usar un colutorio se deben de considerar unas cuantas premisas. Fijarse en el nivel de alcohol que contienen porque algunos son demasiado excesivos y, por lo tanto, dañinos porque resecan las membranas bucales y las hace ser más vulnerables a las bacterias.
  7. No nos cansaremos de instar y repetir que el cepillarse los dientes al menos dos veces al día es algo básico y fundamental. Lo ideal es después de cada comida pero somos conscientes que, en muchas ocasiones, eso no es posible. Por lo que cepillárselos por la mañana y por la noche, hacer uso de la seda dental y evitar alimentos que manchen nuestros dientes ya sería lo más correcto.
  8. Practicarse una limpieza bucal a fondo en una clínica dental por lo menos una vez al año. Seguida de una revisión es otro de los puntos clave para lucir la sonrisa perfecta.
  9. No tenerle miedo al dentista y seguir sus consejos cuidadosamente para que todo funcione a la perfección. Si se tienen puestos implantes, ortodoncias u otro tipo de tratamientos es de vital importancia el seguir las pautas marcadas por el odontólogo. Si, por el contrario, se hace caso omiso, las consecuencias pueden ser peores para el paciente.
  10. El último de esta serie de consejos pero no el menos importante. Desde Clínica Dental Dr. Montané queremos hacer un especial hincapié en un aspecto que es desconocido por muchas personas y es el del cepillo de dientes. Si hemos estado enfermos lo que hay que hacer es deshacerse de ese cepillo y tener uno nuevo. La razón es que se pueden haber quedado algunas bacterias incrustadas en él y provocarnos algún problema.