Cómo superar el miedo al dentista y soluciones innovadoras para ello

Clínica dental dr. montané miedo al dentista - Cómo superar el miedo al dentista y soluciones innovadoras para ello

Uno de los grandes clásicos dentro del mundo de la odontología es, sin temor a equivocarnos, tener miedo al dentista. También es verdad que a lo largo de los años este tema se ha ido desvaneciendo, gracias a la aparición de nuevas tecnologías y avances en los tratamientos que han permitido técnicas menos dolorosas y casi indoloras para el paciente. En Clínica Dental Dr. Montané trataremos hoy de cómo superar el miedo al dentista y las soluciones posibles para ello.

Reflexionando sobre estos temores e intentando encontrar unas causas plausibles, algunas de ellas se podrían remontar a malas experiencias anteriores, muy posible de niños, o incluso de “leyendas urbanas” contadas de unos a otros. El tener durante un período largo de tiempo la boca abierta, los pinchazos de la anestesia, los ruidos producidos por los aparatos utilizados y si nos ponemos más, el pensar en lo que nos puede costar el tratamiento. Los propios especialistas son conocedores de esos temores y se preparan constantemente para ofrecer un servicio impecable y evitar en lo posible, molestias a sus pacientes.

Entre las recomendaciones que se podrían dar para no padecer de estas molestias o temores se podrían dividir en dos partes: el antes y el después:

Consejos antes de ir al dentista

  • Se puede ir unos días antes al consultorio o clínica y consultar sobre el tratamiento que nos queremos hacer. Esto es útil para conocer al detalle tanto el procedimiento como el coste económico y no agobiarnos por ello. Además, es importante el conocer anteriormente el lugar y que éste nos transmita la confianza necesaria para acudir.
  • Recurrir a los amigos y familiares por si tienen algún dentista de cabecera y si son recomendables. El tener varias opciones y opiniones también es un punto a favor para dejar de un lado los posibles temores.
  • Si ya se ha decidido por ir al dentista, procurar no pensar ni obsesionarse con la cita. Estar relajado de antemano le puede ser de mucha utilidad.
  • Ir acompañado con un familiar o amigo puede ser otro punto a tener en cuenta. Sentirse reconfortado en todo momento por alguien conocido o de su entorno le puede aportar más tranquilidad y seguridad.
  • En la primera visita normalmente se hace una primera toma de contacto, una revisión en la que el dentista puede hacerse una idea del tratamiento que necesita el paciente.

Consejos estando ya en la consulta del dentista

  • Advertir al especialista nuestro temor a la consulta. No hay porqué sentir vergüenza de decirlo. Mejor que el dentista lo sepa. Existen profesionales que están preparados perfectamente para este tipo de situaciones.
  • Mientras se está haciendo la intervención se puede pactar una señal o advertencia al dentista para que pare en el momento en que nos produzca daño o molestia.
  • Si se trata de la primera consulta hay que procurar salir de ella con toda la información posible. Que no quede ninguna duda en el tintero. Si se sufre de un miedo al dolor intenso entonces se puede hacer la pregunta de diferentes técnicas que pueden servir para no sentir ese temido dolor. Una de las más novedosas y cada vez más solicitada: la sedación.

En qué consiste la sedación

Con esta solución se consigue eliminar de una manera eficaz el miedo y los posibles agobios. No se sentirá en ningún momento de la intervención ni el pinchazo ni escuchará ruidos molestos o extraños. Es como si estuviera dormido plácidamente, evitando esos temores tan concretos.

Hacer un tratamiento bajo sedación hace posible una serie de ventajas al paciente. Primero que se puede realizar una gran totalidad en una o un par de sesiones. La seguridad de la intervención es total porque se cuenta con un anestesista y con todas las herramientas necesarias para conseguir los mejores resultados. En ningún momento se pierde el conocimiento ni existe alteración alguna de la percepción sensorial. La sedación consciente permite una relajación total del paciente, controlado en todo momento por los profesionales.

Sedación consciente por inhalación: En este tipo de intervención el paciente respira por medio de una mascarilla nasal una base de óxido nitroso (gas de la risa). Procedimiento de efecto rápido ya que en cuestión de minutos el paciente puede recuperarse.

Sedación consciente intravenosa: Aquí se usan una serie de fármacos sedantes que se aplican por vía intravenosa. Muy útil en tratamientos de duración más larga como las cirugías. Al igual que con el otro tipo de sedación, el paciente se puede recuperar de una manera rápida.

Una vez finalizada toda la intervención, es fácil comprobar que no se ha sentido ninguna molestia durante el tratamiento. Esto provoca perder todos los miedos al dentista y no temer a futuras visitas al mismo. Desde Clínica Dental Dr. Montané les animamos a consultar sobre éste o cualquier tema relativo a su salud bucodental